Ser la encargada de una selección de películas para ver con grupo de amigos, puede llegar a ser un poco complicado. No por el hecho de llevar el arsenal de títulos, sino por el simple hecho de tratar de encontrar un equilibrio de preferencias. El resultado puede ser múltiple:
1. Se aburren y hablan de cómo les fue en el día.
2. Se prenden con la película pero solo porque hacen “Crunch crunch” con snaks a falta de pochoclos.
3.En el mejor de los casos, hay plena atención de todo movimiento en cada escena del film.
4. Cambian la peli por otra que vieron todos, menos una sola persona.
Bueno, en el caso de anoche, existió un mix de todas estas situaciones: en el mejor momento se habló de otra cosa, se comieron snaks a falta de pochoclos, cada dos por tres alguien iba al baño, cambiamos Exterminio por El juego del miedo 2. Con comentarios sobre la primera parte porque uno de los amigos no sabía de que se trataba.