El diariero de mi barrio debe tener unos 45 años o un poco mas. Es bastante dormilón porque mientras todos abren a las 5 /6 de la mañana, el abre a las 7.30 aproximadamente. Todos los vecinos que pasan por su puestito lo saludan con alegría y sabe qué diario llevás cuando vas por segunda vez.
Cuando se dá la posibilidad, voy a comprar el diario allí. Me resulta muy llamativo que las mujeres lo sigan bastante; se quedan charlando con el diariero y él les toca el pelo o hace alguna broma para luego reírse sonoramente. Y es así todo el tiempo.
Yo creo que el diariero es el dandy de mi barrio.