La veo caminando por la vereda de su negocio, con los brazos puestos hacia atrás…sosteniendo una mirada casi perdida ante los avances de la tecnología. Esperando ansiosamente a esa persona que logre cambiar su monótona caminata, al solicitarle su servicio: “Quiero revelar este rollo…cuánto me sale?”. Pero… ante el rídiculo precio respondido por la señora de la mirada triste, la persona se retira.
Un día más sin clientes.Celular super equipado 100-casa de fotos clásica 0